James Cameron lo ha vuelto a hacer otra vez, ha vuelto a entrar por la puerta grande en la taquilla de todo el mundo con su nueva película, Avatar. Un presupuesto altísimo, técnicas de efectos especiales nunca utilizados hasta ahora y la utilización de las cámaras binoculares que permiten captar imágenes en tres dimensiones, asemejándose al ojo humano y proporcionando la percepción de profundidad. Sin embargo, ¿es esta la película que nos prometía?
Muchos críticos la han tachado de simple y convencional, con unos personajes planos y una historia ya vista en otras películas. A pesar de todo, no han dudado en alabar su impresionante despliegue visual. Pero, ¿realmente se merece esas críticas?
Como gran aficionado al cine pretendo encontrarme productos de calidad, cosa que no abunda mucho en los días en los que nos encontramos, pero en el caso de Avatar el conjunto no me ha decepcionado. Sí, la historia es simple, pero en eso radica su belleza, además Cameron nunca ha sido un tipo que haya escrito grandes historias, más bien han sido buenas ideas contadas de buena forma y con un buen sentido del ritmo y del espectáculo, algo que no se le puede reprochar. Sin embargo, a pesar de la simpleza de su argumento Cameron cuenta la historia, y utiliza los efectos especiales como vehículo para ese fin y no lo contrario. Dejen el mismo guión a alguien como Michal Bay y tendremos una historia más simple aún con el doble de acción, pero grabada a lo loco con ese estilo mareante que tanto le caracteriza.
A pesar de la simpleza de la historia pueden encontrarse algunos valores en ella, simples, perio universales, como es el ecologismo. O ese personaje escéptico (del que se podía haber obtenido mucho más) como es Jake Sully que solo cuando se convierte en uno de ellos se da verdadera cuenta de cual es su destino y el mundo al que pertenece.
Se puede incluso establecer un paralelismo entre la historia narrada en Avatar y la conquista del oeste, mostrando la ceguera del hombre en sus ansias de conquista y riqueza sin importar a cuantos tenga que llevarse por delante para obtener sus objetivos. En la película los humanos han destrozado la tierra prácticamente, y en Pandora irían por el mismo camino.
Se le podía haber exigido un poco más en la historia, tiempo ha tenido de sobra, pero el conjunto no me ha dejado mal sabor de boca y ha estado bien para despedir un año sin muchos grandes estrenos de este estilo.
Cameron vuelve a confirmarse como el único, o de los pocos cineastas que dominan Hollywood y todos sus mecanismos a la perfección. Sabe cómo contar historias sencillas, sin la mayor complejidad argumental de una manera tan épica y tan intensa que al final no queda más remedio que caer rendido ante él.
ResponderEliminarPese a que la película al final es un compendio de personajes ya vistos, y de situaciones ya conocidas, Cameron ha sido capaz de darles un nuevo cariz, todo huele a viejo pero parece nuevo (Ese caballo ardiendo, es una de las grandes escenas).
A mi lo que más me ha llamado la atención es la búsqueda de la expresividad de los ojos. Los Avatares expresan más con sus ojos que con sus voces.
Gran película, disfrute máximo.
Gossip Girl ruleZ percebeee!!!
ResponderEliminar