miércoles, 24 de marzo de 2010

Twin Peaks

He leído en un blog que hace poco se han cumplido veinte años desde el estreno de Twin Peaks en la ABC, el canal de televisión americano. Y me parece una buena razón para hablar un poco de ella y dedicarle una entrada a esta gran serie.


Creada por David Lynch y Mark Frost. El argumento de la serie muy resumido sigue la investigación del agente del FBI Dale Cooper; que es enviado a un pueblo de Alaska para descubrir al asesino de una joven de la localidad.


Partiendo de esta premisa Lynch y Frost desarrollan un ambiente onírico, sórdido, opresivo, extraño, muy del gusto de Lynch. El capítulo piloto de la serie, de 90 minutos de duración es una verdadera obra maestra. En él se plantea el misterio y se presenta a los personajes principales con gran habilidad. Todo ello ayudado por la gran banda sonora de Angelo Badalamenti, cuya canción de los títulos de crédito forma ya parte de la historia de la televisión.


Tomando como excusa el asesinato, que es la línea argumental principal, se conocen a todos los personajes del pueblo; sus relaciones, sus secretos, sus crímenes. Todo ello muy bien narrado, con buen ritmo y con un humor negro excelente.


La serie consta de 30 episodios divididos en dos temporadas, siendo la primera de ellas y la segunda, hasta el capítulo 14 una verdadera gozada. El problema comenzó a partir del capítulo 14, cuando la ABC obligo a Lynch a desvelar la identidad del asesino. A partir de ahí la serie empezó a decaer. A pesar de que los últimos episodios con la aparición de Windom Earl subió puntos, la serie ya no era lo mismo. No digo que fuese esencial conocer la identidad del asesino, podrían haber pasado mas capítulos sin saberlo y me hubiera dado igual, pero una vez que se supo, ya la serie no fue lo mismo.


Como dije anteriormente conocer la identidad del asesino era el eje que conducía todo los capítulos y mantenía el interés, y servia de excusa para contar cosas sobre los habitantes del pueblo, pero una vez desvelado, la serie ya no fue lo mismo. Capítulos de relleno totales, como son si no recuerdo mal el 17,18,19 y 20, por ejemplo. No obstante, los últimos retomaron el ritmo, pero ya no era lo mismo. Excepto el capítulo final dirigido por Lynch que es soberbio, totalmente onírico y surrealista, un auténtico placer y un “cierre” digno. Pongo cierre entre comillas porque no es un final realmente, quedan muchas cosas en el aire. En mi opinión fue un intento de Lynch de obtener una renovación, que desgraciadamente no consiguió.


Lo que no se puede negar es que la serie marcó un punto y aparte en la forma de ver y entender la televisión. Si no fuera por Twin Peaks muchas series actuales no existirían, pues constituye un preferente de series como Lost, Expediente X, Fringe y otras muchas actuales y pasadas.


Es una serie que desde aquí recomiendo, pues es algo que todo el mundo debería ver, al menos la primera temporada, pues no se arrepentirán.

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