Noveno y muy esperado capítulo de la última temporada de Lost. Esperado por el contenido del capítulo, quien era su personaje central, la posibilidad de saber cosas de la mitología de la isla y la certeza de que traería respuestas. Bien, el capítulo ha cumplido con creces, ha dado respuestas, otra cosa es que hayan sido del gusto de los consumidores. En mi caso han sido satisfactorias, porque me ha costado, pero he aprendido a dejarme llevar y olvidarme de expectativas. Ya habrá tiempo luego, una vez terminada, de hacer valoración global. Pero ahora, vamos a la review que para eso estamos aquí.
El capítulo que nos ocupa esta centrado en Richard Alpert, una de las personalidades más enigmáticas de la isla y de la que por fin hemos obtenido respuestas. El capítulo empieza con los good guys en la playa. Vemos como en un flashback Iliana es visitada por Jacob quien le explica lo que debe hacer respecto a los candidatos y como Richard tiene las respuestas. Richard dice que no tiene las respuestas, huye y se integra en la selva trastornado. A raíz de esto comienza un gran flashback sobre Richard que ocupa todo el episodio, al estilo de Flashes before your eyes y otros episodios clásicos.
Al principio vemos que Richard vive en las Islas Canarias, que su esposa esta muy enferma y que él, desesperado, mata por error al médico al intentar quitarle las medicinas. Es condenado a muerte y el sacerdote no le da una absolución; le condena al infierno. Richard teme al infierno. Pero se le ofrece la posibilidad de servir como esclavo en un barco capitaneado por Magnus Hanso, a lo que Richard acepta. Hasta ahí la primera parte.
Ya en el barco una tormenta les alcanza. Uno de los esclavos le dice a Richard que ve una isla. Pero cuando ve la estatua de Taweret se asusta y dice que en esa isla esta el diablo. Un tsunami (me supongo, sería lo más lógico) hace que el barco choque contra la estatua y le deja en mitad de la selva como sabíamos. Con lo cual ya sabemos que es lo que destruyo la estatua y como apareció el barco en mitad de la isla.
Una vez en la isla la tripulación del Black Rock es atacada por Smokey dejando tan solo con vida a Richard. Después de examinarle, ve su punto débil, su amada y su terror al infierno. Antijacob original decide utilizarle para matar a Jacob y si lo hace le devolverá a su esposa. Le entrega la daga que Dogen le entregó a Sayid y Richard se encamina a la playa.
Allí Jacob tiene una charla con él en la que le explica cosas interesantes. Por un lado le dice que el le trajo a la isla para probar que Antijacob esta equivocado respecto a los hombres. Por otro le explica el funcionamiento de la isla: es un corcho que impide que salga el contenido de la botella. Bien, entonces sabemos que la isla es el lugar en el que se encuentra preso el mal, encarnado por el humo negro/Antijacob o como quiera llamarse. Por eso quiere irse, para expanderse por el mundo y contagiar a los demás (me supongo), hacerles miembros de su particular ejército a través de tretas y argucias. Si la función de la isla es esa la de Jacob es asegurarse de que se lleve a cabo de manera correcta, por ello necesita aliados. Le dice a Richard que que si quiere ser su intermediario, el responde que sí pero que quiere que le devuelva a su mujer. Jacob le dice que no puede hacer eso, entonces Richard le dice que quiere vivir eternamente. Jacob le toca y le otorga lo que él ha pedido, no se lo ha dado Jacob, él lo ha pedido. No hay que adelantarse y suponer que los demás losties por ser tocados por Jacob no pueden morir, claro ejemplo es Locke.
Richard vuelve al encuentro de Antijacob. Este se decepciona porque se ha dejado convencer por Jacob, pero le dice que si cambia de opinión, le estará esperando.
Después de todo esto volvemos al presente. Richard ha perdido la fe en Jacob y decide cambiarse de bando, pero he ahí que parece Hurley para convencerle a través de las palabras de su difunta esposa. Richard debe tratar de detener a Locke para así evitar que todos se vallan al infierno.
Para rematar este gran capítulo la escena final entre Jacob y su némesis es muy grande. Una charla cara a cara entre enemigo y enemigo en la que ambos no cesarán en su empeño de destruir al otro. De momento uno va ganando.
En definitiva gran capítulo, muy grande. El mejor de toda la sexta temporada y un capítulo necesario. Se necesitaba un poco de frescor y esos capítulos con mitología de la isla que tanto gustan. La serie ya ha cogido un gran ritmo. Faltan siete episodios para el final y señoras y señores ahora sí que se empiezan a dar respuestas, lo que muchos podían. Puede que no sea del agrado de todos, pero me esta gustando mucho por donde van los tiros en estos momentos, aún queda mucho Lost y muchas sorpresas y yo estoy encantado.
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