Nunca antes había hecho una review de Fringe pero siempre había tenido ganas y he elegido este momento de temporada para abordarlo. Ya casi al final de la misma, creo que faltan cinco o seis episodios. Ha sido una segunda temporada un poco irregular, en la que han dejado un poco de lado la trama principal, hasta este capítulo. No por ello ha sido una mala temporada, pero si ha servido para abrir el debate sobre si deben hacerse mas episodios autoconclusivos o menos. Pero dejando de lado esos aspectos, vayamos a analizar este gran episodio.
Episodio de respuestas, era necesario un episodio así, y nos lo han brindado. Comienza con un joven Walter en 1985, antes de que haya sido recluido en la institución mental. En el prólogo del capítulo Walter enseña a un grupo de militares una ventana que permite mirar hacia otro universo, uno paralelo al suyo. Después de esto unos títulos de crédito geniales, ochenteros cien por cien.
Volvemos al capítulo. Walter vuelve a casa y su hijo (Peter) está muy enfermo. Walter se siente frustrado porque no es capaz de encontrar una cura, ni espiando a su yo del otro lado, en una realidad que se encuentra más avanzada tecnológicamente. Peter muere en brazos de Walter pues este no puede salvarle.
Después del funeral Walter esta destrozado pero no deja de observar a su otro yo para ver si es capaz de encontrar una cura para el Peter del otro universo. La encuentra, pero el Observer (September) aparece y Walternate (mola este nombre) al distraerse no se da cuenta de que ha dado con la cura, pero al no estabilizar el compuesto la ha perdido. Bishop decide entonces viajar a la otra realidad como única vía para salvar a Peter, pues sabe que de lo contrario morirá también en la otra realidad.
Nina Sharp trata de evitarlo, pero Walter entra en el portal y viaja al otro universo. Sabemos ya dos cosas. Una de ellas porque el sitio optimo para abrir los portales es en el lago, pues allí se abrió por primera vez la primera puerta. Dos, sabemos como Nina ha perdido su brazo, aunque perdido no sea la palabra exacta.
En la otra realidad Bishop se da cuenta de que se ha roto la probeta en la que lleva el compuesto que salvará la vida de Peter por lo que no tiene más remedio que llevárselo. Cuando regresan a la realidad de Walter el hielo se rompe y ambos caen al agua. Pero September se lanza a salvarles, tratando de corregir así su error y argumentado que Peter es importante y no debe morir.
Bishop le da el compuesto a su hijo y le salva. Pero se da cuenta de que no puede devolverlo pues es incapaz de perderle de nuevo y así es como el otro Peter se quedó en nuestra realidad.
A partir de su viaje Walter inicio una descompensación entre el equilibrio de ambos universos, por lo que todo lo que está pasando es consecuencia suya y el hecho de que Bell se encuentre en la otra realidad puede ser una manera de compensarlo. Por otro lado podemos deducir que la guerra entre las dos realidades pueda ser también fruto del rapto y alteración del equilibrio por parte de Walter.
En conclusión un capítulo redondo, de los mejores de Fringe. Con respuestas, con grandes actuaciones y con un ritmo endiablado. Le queda mucha vida a esta serie, y le quedan muchas sorpresas que ofrecer. Mientras tanto, yo me mantengo a la espera del siguiente capítulo ansioso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario