
Anoche vi una película que llevaba tiempo con ganas de hincarle el diente y que por fin tuve la oportunidad. Me refiero al film Serpico, del veterano Sidney Lumet.
El argumento de la película se centra en un policía de la ciudad de Nueva York que trata de desempeñar su papel honradamente, alejándose de los sobornos y la corrupción que infestan las comisarías. Es visto por sus compañeros como un bicho raro por aceptar esta postura; y su particular atuendo no le ayuda especialmente. Finalmente, cuando ve que no le queda más salida, decide recurrir a los superiores para tratar de poner fin a toda esa corrupción ya que a nadie parece importarle, pero se dará cuenta de que incluso las altas esferas están untadas.
Toda la película es contada como un gran flashbacks de Pacino. La película empieza con la llegada de Serpico herido gravemente al hospital y a partir de ahí conocemos todos los acontecimientos que le han llevado hasta esa situación.
Todo el diseño de producción se ajusta a la película, esa estética sementera y barriobajera que encaja perfectamente con ese tono pesimista y melancólico que fluye a lo largo de la película. Una estética semejante a la utiliza por William Friedkin en su enorme French Connection. Los polis no son ya aquellos que representan a la autoridad y el bien, también el mal y la corrupción.
En cuanto a las interpretaciones, la película fluye por si sola gracias a una sólida actuación de un enorme Pacino (otra de sus muchas). Posiblemente, en otro actor no se hubiera sentido lo mismo y se hubiera conseguido la misma empatía con el protagonista, pues en mi caso, llego a creerme lo que le pasa a Pacino gracias a su interpretación.
Se trata de una película recomendable y de visión obligada para apreciar los principios del gran actor que es Pacino. El final de la película es muy bueno y que encaja perfectamente con todo lo contado en la película. En suma, recomendable.
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